Al hablar de "infidelidad
en la pareja" muchas son las sensaciones y conceptos que aparecen
en el inconsciente colectivo como resultado de siglos de socialización. Sin
embargo las ideas más comunes suelen ser las ligadas a la traición, la mentira,
el engaño o la deslealtad.
Básicamente hay infidelidad cuando uno de los miembros de la pareja (o ambos) rompe el compromiso de lealtad sentimental contraído de común acuerdo. La promesa de amar sólo y exclusivamente a determinada persona, es incumplida o traicionada.
Una infidelidad no significa necesariamente ruptura, en muchos casos, la pareja logra superar el trance basándose en el perdón, promesas renovadas o nuevos compromisos. En otros casos la pareja se rompe indefectiblemente con el argumento de la imposibilidad de continuar confiando en la persona que faltó a sus votos o por temor a la repetición del comportamiento.
Básicamente hay infidelidad cuando uno de los miembros de la pareja (o ambos) rompe el compromiso de lealtad sentimental contraído de común acuerdo. La promesa de amar sólo y exclusivamente a determinada persona, es incumplida o traicionada.
Una infidelidad no significa necesariamente ruptura, en muchos casos, la pareja logra superar el trance basándose en el perdón, promesas renovadas o nuevos compromisos. En otros casos la pareja se rompe indefectiblemente con el argumento de la imposibilidad de continuar confiando en la persona que faltó a sus votos o por temor a la repetición del comportamiento.
CAUSAS DE
LA INFIDELIDAD
Aunque
existe un preconcepto socialmente aceptado que establece que detrás de una infidelidad
se esconde un nuevo amor, una situación cuya importancia se torna insostenible,
o motivos de gran envergadura, sorprendería saber que por lo general, las
infidelidades se producen por causas mucho más triviales.Es bueno aclarar que al asumir la responsabilidad de haber cometido una infidelidad, no se hace más que asumir públicamente la falta de control de uno mismo ante situaciones comprometidas. Inútil será responsabilizar al otro por actos que se cometen con el propio consentimiento.
Los desencadenantes de una infidelidad son tan variados como quienes los cometen. Sin embargo las estadísticas señalan que entre los motivos más comunes pueden citarse:
- la búsqueda de nuevas experiencias
- el deterioro de la pareja fruto de la rutina, especialmente después de varios años de convivencia
- la insatisfacción emocional
- la inseguridad personal que lleva a confundir una infidelidad con un logro personal
- el ánimo de venganza por haber sido víctima de una infidelidad
- la crisis de los 40 que genera una necesidad de sentirse joven y vital
- la pérdida de la atracción física dentro de la pareja
Conviene aclarar que mundialmente existe lo que podría llamarse una
“doble moral” respecto de la infidelidad, especialmente en cuestión de género:
nunca será igual visto un “hombre infiel” que una “mujer infiel”, pues en el
primer caso se entiende como propio de la naturaleza masculina y consolida un
falso prestigio vinculado al éxito y la seducción. En el caso de las mujeres,
la infidelidad es socialmente más castigada pues se relaciona con la falta de
principios, la promiscuidad y la traición.
Tal vez por esta razón es que las mujeres tienden a sentirse más culpables y suelen confesar su accionar frente a su pareja con mayor facilidad que los hombres.
En todos los casos una infidelidad representa la ruptura de un vínculo que fue establecido con libertad (generalmente), madurez y compromiso. Lo que suceda después de comprobada la infidelidad será producto de la educación, contexto y tolerancia de cada uno de los integrantes de la pareja para consigo mismos y para con el compañero.
Tal vez por esta razón es que las mujeres tienden a sentirse más culpables y suelen confesar su accionar frente a su pareja con mayor facilidad que los hombres.
En todos los casos una infidelidad representa la ruptura de un vínculo que fue establecido con libertad (generalmente), madurez y compromiso. Lo que suceda después de comprobada la infidelidad será producto de la educación, contexto y tolerancia de cada uno de los integrantes de la pareja para consigo mismos y para con el compañero.

